Esclavas De María Inmaculada | APOSTOLADO
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APOSTOLADO

Es a la luz de la fe donde las distintas actividades que cada misión lleva consigo encuentran su sentido y su razón de ser, teniendo como finalidad última el que los destinatarios/as puedan descubrir, sea cual sea su situación, el Evangelio como valor fundamental para orientar la vida y el trabajo como medio para el encuentro con Dios, el servicio a los hermanos/as y la colaboración activa en la obra de la creación. En el intento de ser fieles al carisma suscitado por el Espíritu en nuestra Fundadora: la evangelización del mundo obrero, nuestro apostolado, en los distintos lugares donde nos encontramos, se concretiza prioritariamente en los siguientes campos:

a) Campo residencial: 

 


 

En nuestras residencias acogemos y acompañamos a mujeres, muchas de ellas inmigrantes, que trabajan o buscan un trabajo, que quieren mejorar su condición de vida, y a jóvenes que estudian y/o se preparan para la inserción en el mundo laboral. Todas ellas están fuera de sus lugares habituales de residencia, lejos de sus familias. Queremos que nuestras Residencias sean para ellas un hogar donde encuentren acogida, apoyo y ayuda en sus necesidades. Otra de nuestras tareas es acercarlas a Dios, que se encuentren con El y le descubran en el centro de sus vidas.

b) Campo docente:

 


 

Los colegios constituyen otra de las obras apostólicas propias de nuestra Congregación desde sus orígenes, colaborando con las familias trabajadoras en la educación de sus hijos/as, para que éstos puedan adquirir una sólida formación cristiana. En nuestros colegios tendemos al acercamiento de los niños y jóvenes a Dios, de manera que El pueda ir orientando y guiando sus vidas, poniendo especial cuidado en la pastoral familiar, en el fomento de familias cristianas, que vivan y caminen unidas en el amor.

c) Campo social:

 


 

En la línea de nuestro carisma tenemos una serie de comunidades pequeñas que tratan de encarnarse en la realidad social del lugar en que viven, buscando realizar su apostolado entre la gente obrera y la población inmigrante. En estas comunidades realizamos una promoción socio-laboral a través de la cual pretendemos apoyar y promocionar de forma integral al sector obrero más desfavorecido: mujeres, inmigrantes, parados… Se trata de una vida sencilla, acogedora, abierta a las necesidades de aquellos que están cerca de nosotras, procurando transparentar lo evangélico de la vida comunitaria

d) Campo misionero:

 


 

La Congregación favorece también la vocación de aquellas hermanas que se sienten llamadas a ejercer el apostolado en favor de la clase obrera en regiones estrictamente misionales. Siguiendo el ejemplo de la Madre Juana María optamos en todo momento por la promoción de la mujer y la búsqueda de condiciones de vida más dignas, apoyando aquellos proyectos e iniciativas laborales que puedan surgir, colaborando en la liberación de los pobres y oprimidos. Así mismo queremos ser para ellos signo de la presencia del Reino de Dios entre nosotros, evangelizando en todo momento con nuestra vida y el anuncio de la Buena Noticia.

e) Campo Parroquial:

 


 

Como miembros de la Iglesia también desarrollamos nuestro apostolado, según las posibilidades de cada comunidad, colaborando en la pastoral de las Parroquias de las que formamos parte. Así participamos en catequesis, grupos de oración, animación litúrgica, fomento de la devoción mariana, formación bíblica, cáritas, pastoral de enfermos y ancianos…