ORACIONES
ORACION de la BEATA JUANA MARIA
Señor y Dios nuestro, que derramaste abundantemente
los frutos de tu Espíritu sobre la Beata Juana María, virgen,
y la elegiste para evangelizar a las mujeres trabajadoras,
concédenos, por su intercesión y su ejemplo,
crecer en tu amor y en el de nuestro prójimo.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
INVOCACION AL ESPIRITU SANTO
Ven Espíritu Santo
desciende sobre nosotros, irrumpe en nuestra vida,
acompaña, alienta y anima nuestro camino de vida cristiana,
según el estilo suscitado por Ti en Juana María Condesa Lluch.
Espíritu de Vida, queremos al igual que ella,
que nuestra luz sea la fe, nuestra fuerza la esperanza, nuestra alma la caridad.
Que la alegría, la humildad, la laboriosidad y el amor,
vayan configurando nuestra existencia,
como valores evangélicos que nos dispongan al servicio de los demás.
Ven Espíritu Santo,
que seamos testigos de puertas abiertas,
de corazones amplios, de manos extendidas.
Que seamos Buena Noticia del amor de Dios,
como ella lo fue, allí donde nos encontremos. Amén.
CONSAGRACION A MARIA
María, Madre y patrona de nuestra Congregación,
al comenzar este nuevo día míranos con bondad
y fortalece nuestros pasos en el seguimiento de Jesucristo.
Impregna nuestros corazones de tu ternura
para que a todos podamos mirar con amor.
Infúndenos tu fe y que la paz de tu semblante quede reflejada en el nuestro.
Acepta las acciones, pensamientos y palabras que de nuevo te ofrecemos.
Te sentimos caminar con nosotras, te damos gracias,
y te pedimos nos ayudes a vivir nuestra consagración con el estilo de la Madre Juana María:
con sencillez, humildad y alegría. Amén.
ORACIONES ATRIBUIDAS A LA MADRE JUANA MARIA
POR LAS OBRERAS
“Señor, que por nuestro amor te dignaste descender de los cielos, hacerte hombre y morir en el patíbulo de la Cruz. Dirige tus miradas sobre mis queridas obreras, susténtalas con Tu gracia; haz que broten en su corazón las virtudes cristianas que son el adorno más bello de la mujer prudente, y el tesoro más preciado que puede anhelar una doncella. Tómales sobre tus hombros, Buen Pastor, y llévalas al aprisco del cielo y a mí, Jesús mío, no me abandones en la tarea que por tu amor me he impuesto, de socorrerlas y santificarlas. Dadme fuerzas para que no desfallezca mi alma por muchas contrariedades que sobrevengan. Aceptad si así os place la vida de esta tu última esposa y Esclava con tal de que se salven sus almas. Sí, Dios mío, quítame millones de veces la vida antes que perezca una de esas ovejas de cuya custodia me has encargado.”
PARA REZAR LOS DOMINGOS
“Señor y Dios nuestro, en este paréntesis de nuestros trabajos cotidianos, que nos impone el descanso dominical, queremos emplear el día de hoy de un modo especial en íntima comunicación con Vos. Aceptad, pues, las plegarias que desde lo más íntimo de nuestros corazones se elevan hacia Vos. Las de mis amadas Hijas que confiadamente se han entregado en mis brazos para que yo las dirija por los caminos que conducen hacia Vos. Concededles, Señor, la fortaleza y perseverancia necesarias en el cumplimiento de vuestros Divinos Preceptos garantía segura de la salud de nuestras almas; y a mí, la ultima de vuestras siervas, la prudencia y acierto necesarios para poderlas dirigir, sin desfallecimiento, por las sendas de la virtud y de la santidad. Señor, que no decaiga jamás nuestro ánimo en la tarea que nos hemos impuesto de velar por el bienestar material y espiritual de nuestras amadísimas obreras; bendecid nuestra labor de elevarlas hacia Vos, Pastor Divino de nuestras almas, para que todas juntas os podamos glorificar eternamente.”