Estilo de vida

En el intento de dar vida a la espiritualidad de nuestra Madre Juana María, queremos cultivar y fomentar los valores evangélicos. Con ese deseo de hacer vida el Evangelio, teniendo como modelo a María, la Virgen Inmaculada, desde la espiritualidad y el estilo propio de nuestra Fundadora, cultivamos y potenciamos actitudes como:
• La acogida: Nuestras casas pretenden ser un espacio abierto para quienes tienen que salir de su entorno en busca de un medio de vida y una posibilidad para el crecimiento y la promoción.
• El servicio: A imitación de Cristo Jesús, a quien seguimos, queremos hacer de nuestra vida un servicio constante y desinteresado a los demás.
• La alegría: Desde la intimidad con Dios nos sentimos llamadas a la alegría y a suscitar alegría en el intento de compartir la existencia con los demás.
• La laboriosidad: Hacemos del trabajo un medio para la evangelización, el encuentro con Dios y la colaboración activa y responsable en la obra creadora.
• La fraternidad: Desde la diversidad y la pluralidad compartimos lo que somos y tenemos en un clima de sencillez, disponibilidad y alegría.
• La humildad: Desde la libertad reconocemos la verdad de nuestra vida con sus limitaciones, en el intento de ser fieles a la voluntad de Dios.
• La fe: Somos creyentes y la fe en Cristo Jesús es la luz que ilumina y da sentido a nuestra opción de vida.
• La esperanza: Porque hemos experimentado que Dios es fiel y su fidelidad es soporte y fortaleza para ser transmisoras de esperanza.
• El amor: Porque nos sentimos amadas por Dios hacemos del amor la razón última de nuestra existencia y el motor que vigoriza nuestro ser y nos impulsa a vivir para los demás.
• La oración: El encuentro con el Dios vivo y personal es una constante que da sentido a nuestra vida y nos capacita para entrar en relación fraterna con nuestros hermanos y hermanas.
 

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