Proceso Canonización
El Proceso de Canonización de la Madre Juana María Condesa Lluch se inicia en 1953, 37 años después de la muerte de la Sierva de Dios. El retraso en el inicio de dicho Proceso fue debido al respeto de las Hermanas hacia los deseos de la Madre que en numerosas ocasiones expresó que deseaba ser “santa en el cielo, sin levantar polvo en la tierra”. El Papa Pío XII, al conocer dicha expresión de la Madre, manifestó la gran humildad que encerraba e instó a las Hermanas a empezar el Proceso. Tras el reconocimiento de los restos de la Madre Juana María, se fueron dando los primeros pasos previos a la apertura del Proceso, como fueron la recopilación de datos, escritos, testimonios… así como guardar todo lo perteneciente a la Madre Fundadora, para formar el actual museo que está en la Casa Madre.
Dos fechas importantes para la Congregación fueron el 7 de julio de 1997, día en que se promulgaba el ‘Decretum Super Virtutibus’ y el 5 de julio de 2002 en que se promulgaba el ‘Decretum Super Miraculo’. Ambas fueron los antecedentes para la Beatificación el 23 de marzo de 2003 en Roma.
El acto de Beatificación tuvo lugar el 23 de marzo de 2003 en la Plaza de San Pedro de Roma por S.S. Juan Pablo II. El lema elegido fue: Un acontecer de Dios para el mundo obrero, a través del cual se quiso expresar lo que Juana María fue para el mundo obrero de su tiempo y sigue siendo para el de nuestros días. Desde entonces, celebramos su memoria como Beata, el día 16 de enero.
