CONGREGACION
Como Congregación Religiosa nacimos en Valencia (España) en 1884. El creciente proceso de industrialización generó en aquella época, en contraste con el progreso, nuevas formas de marginación, explotación y pobreza. La demanda de mano de obra propició que la mujer se incorporase al mundo socio-laboral en ínfimas condiciones: bajos salarios, elevado número de horas de trabajo, malas condiciones ambientales, violación de sus derechos más fundamentales… De las zonas rurales se generó un éxodo a las ciudades donde se asentaban las fábricas, buscando un medio de vida y de sustento. A Valencia eran muchas las jóvenes que, desde los pueblos y el campo, acudían a trabajar a las numerosas fábricas de seda, abanicos, tabaco… que se encontraban en la ciudad. Este éxodo no pasó de largo por la vida de Juana María Condesa quien, desde su deseo de consagrarse por entero a Dios, supo contemplarlo con los ojos de la fe, dejándose interpelar desde el Evangelio por aquellos rostros anónimos cansados que veía deambular día tras día y que comenzaron a formar parte de su propia identidad personal. Yo y todo lo mío para las obreras, esta convicción, fruto del Espíritu, dio paso a la fundación de la Congregación de Religiosas Esclavas de María Inmaculada para la evangelización del mundo obrero, lo cual constituye la finalidad primordial de la misma.
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